BENICÀSSIM, DESTINO DE SALUD

La localidad castellonense se sitúa como un destino de referencia para llevar un estilo de vida saludable.

Bajo el lema ‘Benicàssim Saludable’, la ciudad se presenta como un destino único para aquellos viajeros que no quieren dejar de lado su salud por estar disfrutando de unas buenas vacaciones. Entre las iniciativas que incorpora la propuesta están un Club de Producto que implica a todos los actores turísticos de la ciudad y la plataforma Benicàssim Experience, que ponen a disposición del visitante una variada oferta de experiencias healthy, con gastronomía slow food, actividades al aire libre o programas de retiro saludable.

Benicàssim es una de las localidades costeras más sorprendentes de todas las que se asoman al litoral valenciano. Viajar no está reñido con mantener un estilo de vida sana, y esa es la idea que abandera el proyecto turístico de esta localidad castellonense, bajo el nombre de “Benicàssim Saludable”, una innovadora propuesta que nace con la intención de promover un estilo de vida y un turismo saludable.

 

Un Paseo Marítimo de aires vintage

Una de las rutas más agradables nos lleva por el conocido como Paseo de las Villas, en la parte más septentrional de la playa de Benicàssim. Donde rezuma el exquisito aire vintage de las joyas arquitectónicas, de principios del siglo XX, pertenecientes a las grandes personalidades valencianas que encontraron aquí su sitio idóneo para echar raíces.

 

Un desierto que ni es ni está desierto

Para continuar disfrutando de los mejores rincones de Benicàssim, nada como subir al mirador del Desierto de las Palmas, un paraje natural, con múltiples senderos para recorrer, que sorprende al viajero ya que poco o nada se parece a un desierto pues, en realidad, luce verde y frondoso. Su nombre viene heredado de los únicos pobladores del lugar: la Orden de los Carmelitas Descalzos, que tienen por costumbre llamar Santo Desierto a los lugares donde se retiran.

           Un destino a pedales

 

La postal obligatoria de este Benicàssim está en el inicio de la Vía Verde del Mar, donde parte un paseo de 6 kms para realzar en bici y en el que se puede disfrutar de la fauna, la flora y, sobre todo, de unas inigualables vistas del mar.

 

           Una ciudad para comérsela

 

La dieta mediterránea en todo su esplendor se combina con un repertorio gastronómico slow food conformado por productos locales y de proximidad. Una experiencia gastronómica saludable, responsable y muy sabrosa.

 

Más información en la web de Turismo de Benicàssim: http://turismo.benicassim.es/